domingo, 19 de octubre de 2008
Puedo ponerme triste y decir que me basta con ser tu enemiga, tu todo, tu esclava, tu fiebre, tu dueña. Y si quieres también, puedo ser tu estación y tu tren, tu mal y tu bien, tu pan y tu vino, tu pecado, tu dios, tu asesina. O tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra, a la orilla de la chimenea, a esperar que suba la marea.Puedo ponerme humilde y decir que no soy la mejor QUE ME FALTA VALOR PARA ATARTE A MI CAMA.
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